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sábado, 30 de mayo de 2009

POESIA: Vidal Villanueva Chávez

BALADAS DE LA SANGRE
Por Jorge Horna
Después de la publicación de su hermoso libro inundado de ternura, Canciones de Hogar (1971), Vidal Villanueva Chávez entregó a sus lectores el poemario Baladas de la Sangre (Ediciones Perú Joven. Lima, 1980), que mereció meritorios comentarios en los círculos literarios. Este libro suscitó elogios del periodista cultural Alfonso La Torre (Alat), del profesor universitario Manuel Velásquez Rojas, del crítico Ricardo Gonzáles Vigil; los respectivos artículos aparecieron en los diarios Expreso y El Comercio de aquel entonces.
En el tardío encuentro que tuve con Vidal, en diciembre de 2008, él me relató este acontecer: para publicar Baladas de la Sangre, algún amigo le sugirió que la carátula lo hiciese el prestigiado diseñador gráfico Jesús Ruiz Durán. Acudió a su oficina que este tenía en el diario El Comercio, se presentó y le comunicó su petición. Con displicencia, Ruiz Durán aceptó, recibió los originales del poemario y le indicó que regresara dentro de diez días.
Cuando Vidal acudió el día fijado, Jesús Ruiz Durán se levantó de su sillón, lo miró fijamente y le dio un emocionado abrazo, expresándole que después de mucho tiempo no había leído unos versos tan frescos y de una estética novedosa. Al mismo tiempo que le entregaba el diseño para la carátula.


Para ilustrar a los lectores de Espina de Maram, transcribo los textos impresos en las solapas del poemario:

VIDAL VILLANUEVA, nació en 1945, en Celendín (Cajamarca), Perú.
En 1969 se graduó de Profesor de Castellano y Literatura en Universidad Nacional de Educación (UNE), La Cantuta, y, en 1978, obtuvo el grado de Doctor (Ph. D.) en Filología en el Instituto de Lingüística de la Academia de Ciencias de la URSS.
Entre 1970 y 1972 fue profesor de la Universidad La Cantuta. Actualmente se dedica a la traducción (ruso-español)
En 1968 fundó y dirigió la revista “Expresión”, órgano literario de la UNE. Participó –en 1970- en el Primer Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes del Perú. Sus poemas aparecieron en el volumen antológico “Poesía”.
El hombre y la naturaleza se integran, a la médula de la palabra, en una voz de ternura y optimismo; y en una final instancia, el tema de lo social, sirve de soporte a lo solidario entre los hombres, “criaturas que van por la tierra, sangrando, dejando huellas”.
Luego, una muestra del contenido de Baladas de la Sangre.

I Sección
1
En cada dolor se abre la tierra,
nace un árbol, sonríe un niño
2
Hay en lo más hondo de ti
una voz que te llama,
es la voz de un niño
que triste camina
ajeno, e insondable.
4
Papá durante el día
pasa cultivando en su huerto,
la cosecha no alcanza
para los que viven en la mesa.
Papá con su mirada
alimenta a sus hijos.

II Sección
5
Escribo con la sangre de mi tiempo
con letras de sangre, porque sangre
es lo que veo, sangre fresca y derramada
sangre viva, lo que corre y canta.
Es el polvo, es la piedra, es el monte
es el agua, es la sombra, el camino…
Y la sangre, los claveles, las heridas,
goteando, goteando, goteando.

12
Los hijos de la tierra
vendrán un día
Los hijos de la tierra
están en camino
Los hijos de la tierra
llegarán mañana
Los hijos de la tierra
están llegando
¡Los hijos de la tierra!
¡Suenan las campanas!

domingo, 8 de marzo de 2009

POESÍA: Canciones de Hogar

VIDAL VILLANUEVA Y SU PROPUESTA POÉTICA
Por Jorge Horna
Acordamos telefónicamente encontrarnos con Vidal Villanueva, después de más de cuatro décadas, la tarde del martes 16 de diciembre pasado, en el centro de Lima; después de un reconocimiento lleno de efusividad, caminamos entre las aglomeraciones de gente y el bullicio pernicioso de los vehículos. Vidal no pierde tiempo, inicia su relato de los hechos de su vida de estudiante universitario, su formación académica, su labor profesional, sus viajes, y de tramo en tramo referencias a la tierra, nuestra tierra: Celendín. Al fin logramos enrumbar por una calle perpendicular a la avenida Abancay -menos transeúntes, menos carros-. Entramos a tomar un jugo de frutas en un modesto y acogedor restaurante.
Despercudido de remilgos y sin rodeos, abocado a lo que siempre le apasionó, Vidal da lectura con modulada voz a los poemas de los libros que ha traído para obsequiarme. Lee con la rienda suelta, a veces hace pausas para indicarme las circunstancias en que fueron escritos o para referirse a los ámbitos del lar, a los enseres hogareños, a las experiencias existenciales, símbolos significantes de su poesía.
Entregamos una muestra de los poemas de su libro Canciones de Hogar editado por la Universidad Nacional de Educación:

AUTORRETRATO
Se quemarán mis leños
en el mismo fogón
donde me retraté
en cenizas.

Los llanques
que me quedaron grandes
seguirán esperando
otro pie
que los cobije
cariñosamente.

Y otra vez,
antes de ir al colegio
me habré
peinado
nuevamente
en el espejo
del pilar,
de espaldas,
a mi amarga
experiencia.

Canciones de Hogar

AUSENCIA
Al hermano José

Hermano,
esta vez
mamá se ha levantado
temprano
a escarmenar su amor.

Esta vez el fogón
ha palidecido mucho,
y nos han echado de menos
en la mesa coja.

¡Todo está callado!

Las paredes están mudas.
El quicio donde solíamos
sentarnos
medita a nombre de los
hermanos muertos.

Ya nadie juega
en el zaguán;
ya nadie pide nada.
Y mamá
sigue hilando
en su rueca,
hasta colmar su ovillo.


AYER NOMÁS
Ayer nomás
vi caer a una paloma.
Ayer nomás
vi morir
a una flor.
Ayer nomás
asesinaron
la verdad
y la vendieron
en los mercados.
Ayer sepultaron
la justicia
y le pusieron
candado
definitivamente.

Ayer estuve
presente
en tu nacimiento,
y hoy has muerto.
Hoy que todo
sigue igual,
absolutamente
TODO.

He vertido algunos rocíos desde lo más hondo al leer la poesía de Vidal Villanueva, hombre sencillo, honrado y franco, quien ha desechado pretensiones desde que vino a este mundo y no permitió que se alojaran en su alma de poeta.

Sucintos datos: Vidal Villanueva Chávez, nació en Sorochuco (Celendín); la Escuela 85 y el colegio “Javier Prado” de su tierra natal fueron testigos de sus travesuras e inquietudes. En Lima se graduó de profesor de Castellano y Literatura en la Universidad Nacional de Educación “La Cantuta”, donde también ejerció la docencia.
Viajó becado a Rusia, y en 1978 obtuvo el grado de Doctor (Ph.D) en Filología en el Instituto de Lingüística de la Academia de Ciencias de la URSS. Ha sido Director de la Unidad de Post grado de la UNE., profesor principal de la Universidad de Huacho, traductor, profesor visitante en universidades del África y Asia.
Ha publicado: Canciones de Hogar (1971) y Baladas de la sangre (1980).
Otra joya versificada de Canciones…:

DOMINGO DE MAYO
Una madre,
un mundo cotidiano,
latiendo.

Que todo hombre
ame a su madre,
que todo hombre
ame a su amiga,
que todo hombre
ame a su mujer.

Yo cuido a mi madre.
Está encerrada
en su mundo.
No conoce a nadie,
es tremendamente
inocente:
No sabe de la tiranía
de Franco
ni de Marcos Ana.

No sabe de lo de
Vietnam,
de Laos
y de Camboya;

No sabe de los
sanguinarios,
ni de Luther King…
Si supiera eso
se sentiría triste
y amaría menos,
estoy seguro.
Sólo sabe de su mundo,
lo entiende
a su manera,
y ama,
también a su manera.

Pero piensen
Hay un mundo inocente,
Es mejor así,
DEFINITIVAMENTE.