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martes, 28 de diciembre de 2010

LIBROS PÓSTUMOS DE JULIO GARRIDO MALAVER

Por Jorge Horna
La frondosa producción literaria que publicó Julio Garrido Malaver (Celendín 1909 – Trujillo 1997), abarca varios géneros: poesía, cuento, novela, teatro. La familia del poeta ha conformado la Fundación Cultural JGM, y uno de sus fundamentales propósitos es continuar con la reedición de los libros publicados y de los inéditos. El escritor trujillano Bethoven Medina Sánchez ha sido designado coordinador editorial y difusor de la obra garrideña.

De los signos, libro de Julio Garrido Malaver de publicación póstuma.

Dando concreción al optimismo y con el auspicio del gobierno regional de Cajamarca, se han publicado el año 2010 dos libros póstumos de Garrido.
Se trata de los poemarios De los signos y Escudos para mis banderas (Fondo de Promoción Artístico Cultural Regional de Cajamarca).

En el prólogo de De los signos se lee las palabras de Luzman Salas: “…es una exaltación de la vida, como la única eternidad posible que niega la existencia de la muerte para vivir por siempre iluminados. Es, pues, un cuaderno de recuerdos y esperanzas, de sueños y aspiraciones humanas.
Por lo dicho, don Julio Garrido Malaver sigue viviendo, inmarcesible, en los aromas y florecimientos de sus versos.”

Un poema de este libro:

Tienes que detenerte
frente a frente
de Ti y Contigo
para que puedas
preguntarte
en qué medida
has sido capaz
de servir a tus hermanos
a tu pueblo
a tu nación
a ti mismo;
y si del balance
resulta
que sólo te has servido
exclusivamente
a ti
no tienes derecho
a los laureles:
mereces
una corona de verbena.

Julio Garrido Malaver, falleció a los 87 años de edad. En sus años juveniles fue reiteradamente encarcelado y deportado por su activismo en el partido aprista auroral; su trayectoria se caracterizó por ser una voz disidente dentro de su propia agrupación política.
Por sus méritos literarios se hizo merecedor a lauros y reconocimientos. Su poemario La dimensión de la piedra es uno de los referentes más importantes de su vasta obra; antologías nacionales y latinoamericanas han incluido su poesía en sus páginas.

Escudos para mis banderas, libro de Julio Garrido Malaver de publicación póstuma.

El otro libro póstumo Escudos para mis banderas está prologado por Bethoven Medina. Él expresa estos juicios:
“…Julio Garrido Malaver, ratifica los ejes constantes de su poética y que, por su honda reflexión, establece inter relaciones con la filosofía. Se advierte un viraje introspectivo desde su infancia hasta la plenitud de su existencia. Observamos, además, que siempre la meditación está presente en sus contenidos, por más sencillez que aparenten sus versos. (…)
La poesía de Garrido Malaver, constituye una emoción sentida que nos libera, aunque sea por momentos, del plano de lo cotidiano para transportarnos a un plano más trascendente.”

¡Cómo podré olvidar de la primera vez
que rompiendo la puerta de mi casa
destruyeron mi sueño,
rompieron en mi boca mi palabra
y esposado
me llevaron por las calles
entre soldados con bayonetas caladas
hasta la cárcel pública de mi Tierra
donde hacía mucho tiempo
me tenían reservada una celda
habitada por ratas y de vez en cuando por ladrones!

¡Cómo podré olvidar
la primera prisión de mi vida
por haber dicho solamente
que a los soldados les paga el pueblo
con los impuestos que pagamos todos los peruanos
y no para que asalten el poder
ni para que derroquen presidentes
sino
para que amparen y protejan el orden público
la Vida
los bienes y derechos de todos nuestros pueblos!

***
Pero,
la vida nos da todos los días
impulsos y energías
para sobrevivir
manteniendo encendida la tea de la fe,
agitando
la bandera de nuestros ideales.

Así es como han pasado tantos años;
así es como llegaremos
al Nuevo Día de la Tierra:
hoy, mañana
o cuando en nosotros de gastados y viejos,
de olvidados quizá
nuestros huesos sean simples plantas blancas
para los múltiples labios de los Vientos…

¡Así es como emprenderemos el último dictado
que habremos de firmar cantando con estrellas
para que nunca se apaguen nuestros ojos…!

Es sagrada misión de todo celendino procurar la difusión y el pleno conocimiento de los valores humanos de la obra que Julio Garrido Malaver ha legado al Perú y a toda la humanidad.


Lima, diciembre 2010

lunes, 17 de mayo de 2010

POESIA: Julio Garrido Malaver

Carta que te escribiré después de muerto


Amor mío:
Acércate en silencio.
No llores; ya son muchas las estrellas del cielo.

Julio Garrido Malaver en Celendín (Foto Archivo Julio Garrido López)

No pronuncies una sola palabra,
porque si dijeras, por ejemplo, mi nombre
él volaría como ave solitaria
hasta el último día de la muerte.

Mírate en mis ojos;
en el fondo está dormida tu imagen:
no la despiertes.
Si ella me abandonara
yo moriría una vez más.

En mis manos
deposita la última corola de tus besos.

En mi frente hay una luz apagada,
no la enciendas,
no hagas ese milagro inútil.

En mis labios
mil estatuas de cantos se han dormido.
Bésalas. Abre tu corazón
y en él esconde al cielo que nos vio tan felices.

Yo esperaré para despertar del sueño grande,
el día que me digas al oído : ¡ Amor mío !

Y no sabremos ya, si tú has llegado o si yo retorne…

Julio Garrido Malaver

lunes, 19 de abril de 2010

ABRIL, MES DE LAS LETRAS

Por Jorge Horna
En el devenir del desarrollo de la literatura peruana (incanato, conquista, colonia, república), los libros publicados por César vallejo marcaron un hito que, pese al ninguneo de los inicios, se consolidó como una vanguardia literaria no sólo en el Perú, sino en Latinoamérica. Vallejo logró encontrar un nuevo lenguaje y expresar una insólita sensibilidad en la arquitectura de su labor poética.

La traducción de sus obras a muchísimos idiomas, así como el establecimiento de las Cátedras Vallejo en diversas universidades europeas, corroboran que el vate nacido en Santiago de Chuco es un referente intelectual.

Instituciones culturales del país año a año desarrollan homenajes conmemorando el deceso de Vallejo (15 de abril de 1939). También, como feliz coincidencia, en este mes se recuerda el fallecimiento (16 de abril de 1930) de José Carlos Mariátegui, otro de los grandes pensadores que parió la patria nuestra. Recordar al Amauta es motivo de reflexión sobre los temas que abordó con su nutrida producción intelectual, dirigida a hallar los caminos que permitan hacer del Perú un país socialista, con rostro nuevo, espíritu humanista y una praxis democrática, libertaria e igualitaria.

Espina de Maram en este mes de la Letras también rinde tributo a los escritores celendinos. Con el reconocimiento y valoración de la tradición literaria celendina y los frutos y aportes de las nuevas generaciones, tomamos a dos paradigmas: Julio Garrido Malaver y Alfonso Peláez Bazán. El primero con su poesía rebasada de cotidianeidad y perenne reflexión existencial; y con sus relatos y cuentos conmovedores, el segundo.


Julio Garrido Malaver, primero de los sentados de izquierda a derecha, integrando el grupo "Norte"

Publicamos un poema dedicado a Garrido escrito por el sanmiguelino (Cajamarca) Víctor HugoAlvitez Moncada.

Korequenque de naranjos y madreselvas

A Julio Garrido Malaver

La siembra latente
siempre la iniciábamos con nuestros azadones
e infinitas esperanzas
en aquellas tierras
que jamás debimos desasirnos.
Aquel día
cuando corrió la noticia de tu muerte
fuerte estaba el sol
como tu afecto e inclaudicable fe.

Es temporada
donde ruedan los chungos del Marañón
desgajando estruendosamente nuestro corazón
¿Y quién sabía
que en Trujillo
despojaban de su nido
al korequenque de naranjos y madreselvas?
¡Felizmente hubo tiempo
de despedirnos y abrazarnos
en el tiempo y la distancia
hermanos amigos
en la tierra
el sentimiento
el destierro
el sufrimiento
el río abajo
la ribera
la choza
la canoa
las ilusiones
el cielo!

Ese día cómo aullaron los perros
del Casiano Alva
por todos los caminos
sin fin de tu Celendín
cristalinos y sabios
por todas las casas y caseríos
hornos de paz y amor.

A nosotros…
-los muchachos-
quienes te admiramos
nos encargaron especialmente
seleccionar los mejores fósiles
de la Pampa Culebra
y con el rostro de su dimensión
¡perennicen la vida
el magisterio
los ideales
los picos
las estrellas!

Vamos Maestro
en búsqueda de cóndores pétreos
en las canteras del Perú.

Víctor Hugo Alvitez Moncada

Víctor H. Alvitez. San Miguel (Cajamarca). Gestor cultural; ha publicado los poemarios:Huesos musicales, Confesiones de un pelícano…,Torito de penca, Árbol era esa mujer.

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La próxima entrega: Una entrevista al narrador, el Maestro Alfonso Peláez , realizada el año 1992.

martes, 1 de diciembre de 2009

INVITACION: Homenaje a Julio Garrido Malaver

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HOMENAJE AL GRAN POETA CELENDINO

JULIO GARRIDO MALAVER

En el Centenario de su nacimiento
(1909 - 2009)


La Asociación Celendina de Lima y el Colectivo de la revista "Fuscán", órgano impreso de Celendín Pueblo Mágico, invitan al público en general al merecido homenaje a nuestro laureado poeta

JULIO GARRIDO MALAVER

Leerán muestras de su obra los poetas celendinos Antonieta Inga del Cuadro y Jorge Horna Chávez.


Día: viernes 4 de diciembre
Hora: 7. 30
Lugar: local institucional de la Asociación, Av. Brasil 1580, Jesús María.

ENTRADA LIBRE
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jueves, 13 de agosto de 2009

HOMENAJE: Julio Garrido Malaver

EL CENTENARIO DE JULIO GARRIDO MALAVER (1909 – 2009)
Por Jorge Horna
En el mes de julio pasado diversas instituciones han rendido tributo a Julio Garrido Malaver, poeta celendino, conmemorando 100 años de su nacimiento.
El gobierno regional de La Libertad organizó un amplio programa: seminarios, mesas redondas, exposiciones bibliográficas, recitales; los festejos concluirán con un concurso de poesía en el mes de setiembre. Sobre este acontecimiento, Wilder Sánchez ha informado detalladamente en este mismo blog de difusión.
Garrido Malaver vivió un largo periodo de su vida en la ciudad de Trujillo, allí se vinculó a grupos literarios y culturales de la época, lo que propició una parte –por no decir toda- de su producción y trabajo literario (poesía, narración, ensayo). En Trujillo su obra está difundida ampliamente y es apreciada por los intelectuales y la gente de letras.

Garrido Malaver en Trujillo, en 1986, en la presentación de su libro "Barrio de Pobres".

También el día 3 de julio, en el local de la municipalidad de Cajamarca, la Asociación de poetas y escritores de esa ciudad y el municipio organizaron un homenaje a Julio Garrido Malaver por las diez décadas de su natalicio.
Luego, en el hemiciclo Raúl Porras Barrenechea del Congreso de la República, el día viernes 24 de julio hubo otro “homenaje”. Quien escribe esta nota, por no tener tarjeta de invitación, tuvo que bregar y persuadir a los porteros para lograr su ingreso.
Las palabras de inicio estuvieron a cargo del congresista José Vargas, quien se limitó a hacer referencias anecdóticas sobre la cercanía de su familia con el vate. Y, al paso, leyó un poema del libro Vida de Pueblo.
Luego, Germán Peralta, Decano de Letras de la Universidad Villarreal, dijo atinadamente que lo literario trasciende a la militancia política aprista de Julio Garrido Malaver.
Peralta ubicó al libro La dimensión de la Piedra por la esencia metafísica de su contenido, pues “la piedra es todo, nada, evocación, amor, interrogación, duda”. Garrido Malaver, en su opinión debió apartarse de la política y su producción literaria hubiese sido aún más fructífera. Este concepto fue refutado, a su turno, por Julio Garrido Huaynate (hijo del poeta celendino), presente en la mesa.
Dimas Arrieta, profesor universitario de la Villarreal, había sido invitado para que hablara sobre el libro Poemas para no morir de Julio Garrido Huaynate, cuya presentación se había incluido en el programa. En ese mismo sentido intervino Victoria Valcárcel, amiga de Garrido Huaynate. Esto deslució el pretendido homenaje.
Afortunadamente, cuando disertó Ricardo Gonzáles Vigil, crítico literario y profesor de la Universidad Católica, el reconocimiento al poeta Julio Garrido Malaver tomó el auténtico cauce y merecido análisis literario.
Gonzáles Vigil situó la obra de Garrido, en el panorama de la literatura nacional, en la década del treinta del siglo pasado, por lo tanto pertenece a la denominada Generación Centenario, en la que están incluidos también Martín Adán, Ciro Alegría, José María Arguedas, Carlota Carvallo, Tamayo Vargas, Adolfo Westphalen y otros.
En la visión de Gonzáles Vigil, La dimensión de la Piedra se caracteriza por su tono humano; la referencia a la piedra simboliza el ancestro cultural enraizado en Los Andes. Otro aspecto importante de la obra garrideña es su aporte a la literatura infantil; por eso es necesario organizar esa faceta de poeta para su publicación, pidió el crítico, mencionando como paradigma al libro La tierra de los niños.
La intervención final fue de Julio Garrido Huaynate, que dijo cosas intrascendentes sobre su poemario, opacando el merecido tributo a nuestro gran poeta Julio Garrido Malaver.
Y en la tierra del poeta, Celendín, los silencios y olvidos por dicha de la naturaleza se disuelven con los amaneceres o las noches estrelladas de julio, de las que bebió Julio Garrido Malaver para pincelar permanentemente su obra. Aquí, en Lima, está en marcha una iniciativa para rendir tributo al poeta en el local de Asociación Celendina. Estar atentos para este compromiso.
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miércoles, 8 de julio de 2009

CENTENARIO: Julio Garrido Malaver

Publicamos este artículo del sociologo celendino Wilder Sánchez Sánchez gracias a la deferencia del Sr. Luis ALberto Díaz Mori, por la importancia y presencia de Julio Garrido Malaver, quien brilla con luz propia en el firmamento de las letras Peruanas y porque, creemos que en Cajamarca, su departamento natal, se le está valorando en su verdadera dimensión.
Expresamos al mismo tiempo nuestra extrañeza por el silencio ominoso de las autoridades celendinas con respecto a nuestro poeta, de quien, como hemos anotado, no existe el menor recuerdo. No hay ni siquiera una calle que perennice su nombre. (NdlR)

Por Wilder Sánchez Sánchez
Este jueves, 2 de julio, se cumplieron 100 años del nacimiento del reconocido poeta, novelista y narrador celendino, Julio Octavio Garrido Malaver, fallecido en la ciudad de Trujillo el 19 de setiembre de 1997, quien también fue un líder histórico del APRA y sufrió persecución, destierro y encarcelamiento.
El viernes 3, por la noche, en el Salón Consistorial de la Municipalidad Provincial de Cajamarca, se realizó una emotiva ceremonia en conmemoración del centésimo aniversario del nacimiento del intelectual celendino, organizada por varias instituciones. Al acto asistieron autoridades y funcionarios del Gobierno Regional, de la Municipalidad Provincial, del Instituto Nacional de Cultura y del Archivo Departamental, así como integrantes de la Asociación de Poetas y Escritores de Cajamarca, dirigentes del Partido Aprista Peruano y otras personalidades.
La ceremonia contó con la presencia del Dr. Roberto Garrido López, hijo del intelectual celendino, quien recibió, a nombre de su padre, entre otros, los siguientes reconocimientos póstumos:
* La Resolución y Medalla de Hijo Predilecto, otorgada por la Municipalidad Provincial de Cajamarca, que le fueron entregadas por el Ing. y Regidor Wilfredo Poma Rojas.
* La Medalla de la Región, otorgada por el Gobierno Regional de Cajamarca, entregada por el Dr. Rubén Vílchez.
* El Reconocimiento Kuntur Wasi, otorgado por el INC, por haberse destacado en la literatura.

Evelio Gaitán Pajares, Director del Archivo Regional de Cajamarca, reseñó la biografía de Julio Garrido.
La ex Regidora e intelectual Socorro Barrantes Zurita, destacó las cualidades de luchador social de Garrido Malaver y leyó uno de sus poemas.
Jorge Arroyo Reto, Secretario General del PAP en Cajamarca, resaltó las cualidades de luchador social y líder histórico del APRA del homenajeado.
El Discurso de Orden estuvo a cargo del destacado escritor cajamarquino y Consejero Regional, Dr. Luzmán Salas Salas, quien hizo una reseña de la monumental obra literaria de Julio Garrido Malaver; valoró altamente su lírica, que ilustró con la lectura de fragmentos de sus poemas, e hizo notar la opinión de Antenor Orrego, para quien los dos más grandes poetas que se han producido en el Perú son César Vallejo y Julio Garrido Malaver.
El Dr. Roberto Garrido López agradeció los merecidos homenajes y destacó las cualidades de su padre en la poesía, la novela, el cuento, el periodismo y la política. En este campo recordó que su padre siempre fue fiel al aprismo primigenio, al aprismo revolucionario, y que jamás estuvo metido en “faenones”, como ocurre actualmente. Aseguró que la familia dispone de 105 obras inéditas de su padre, entre novelas, poemas, cuentos; en efecto, leyó algunos poemas inéditos.
Le correspondió hacer el Brindis de Honor al famoso pintor cajamarquino Andrés Zevallos.
En Trujillo se celebró en la mañana del 2 de julio el centenario de Garrido. El Presidente Regional, Ing. José Murgia Zanier, entregó a la Sra. Amelia López, Vda. de Garrido, la Medalla de la Libertad. En dicha ceremonia, Roberto Garrido señaló que su padre siempre vivió en austeridad porque le dijo no a la corrupción. Las actividades que el Gobierno Regional de La Libertad ha programado para conmemorar los 100 años del nacimiento de Garrido continuarán hasta el 23 de setiembre.

Julio Garrido Malaver y Haya de la Torre ingresando a Celendín en 1962.

A continuación, la Biografía del ilustre celendino, que se puede encontrar en Wikipedia – que, a su vez, la ha tomado de la Enciclopedia Ilustrada del Perú, de Alberto Tauro del Pino –. También va un archivo adjunto con varias notas y artículos que he recuperado de Internet, incluyendo una fotografía del Homenaje a Julio Garrido por estudiantes de la Universidad Nacional de Trujillo, en 1950, en la que aparece junto a Luis de la Puente Uceda , Manuel Pita Díaz, Gonzalo Fernández Gasco, Luis Iberico Mas, entre otros, o sea, por la generación que luego fundaría el APRA Rebelde y el MIR histórico. El archivo adjunto también contiene un artículo de Jorge Díaz Herrera, que he tomado del blog ESPINA DE MARAM, que es el suplemento literario de Celendín Pueblo Mágico, que editan varios celendinos; asimismo, hay algunos poemas de Julio Garrido que ha recopilado la Asociación de Poetas y escritores de Cajamarca.


De la “Dimensión de la Piedra ”:

I

Monologo en la piedra, y digo, y digo
lo mismo que en mi voz cuando hablo para el viento.
Y me horada una duda en lo más hondo
lo mismo que una pena.
Y me sorprende la idea más antigua sobre el hombre
como un golpe de gracia
que se quiebra, quebrándome, en dos partes:
el origen y el fin, esto es, la nada.

Y me salgo de mí
para buscarme entre los escombros del Tiempo
que fenece sin poder ser el Tiempo,
para llorarme al pie de toda huella,
para clavarme y desclavarme en los gimientes leños
sin redención exacta por plural

Y vuelve mi destino a golpearme con un golpe distinto,
más arriba de todo lo creído,
más adentro de todo lo que la luz encuentra,
más allá de todo lo esperado...

Y divago en la forma de la Tierra.
Y el cielo se me hace nudo grande en el pecho.
Y de súbito me arde, rodeándome, un grito
que a la piedra reclama ser blanca como el pan...

Julio Garrido Malaver
Julio Garrido Malaver (Celendín, 1909 - Trujillo, 1997), fue un poeta, narrador, periodista y político peruano. Poeta de intensa emoción social y humana, su obra no ha sido valorada por la “literatura oficial” en su justa dimensión. Escritor prolífico, publicó en vida más de 20 volúmenes tanto en poesía como en narrativa, habiendo dejado inéditas varias obras que han venido siendo publicadas póstumamente. Como político militó en el Partido Aprista y se caracterizó por su lucha infatigable por la causa del indígena y del oprimido, alternándola con su actividad cultural. Soportó destierros y prisiones por sus ideales. Fue elegido por voto popular como parlamentario ante el Congreso de la República del Perú en cuatro oportunidades, dos veces diputado y dos veces senador. Fue también Director del Instituto Regional de Cultura de Trujillo – La Libertad.
Biografía
Hijo de Isidoro Garrido y Juana Malaver, nació En Celendín, Cajamarca, el 2 de julio de 1909. Estudió la primaria en su pueblo natal y la secundaria en el Colegio Nacional San Ramón de Cajamarca, en el cual era aún alumno cuando obtuvo el primer premio en los Certámenes Literarios de Cajamarca (1929), con su “Canto al 12 de octubre.”
Al concluir la educación secundaria (1932) se trasladó a Lima e ingresó a la Universidad de San Marcos. Pero su activa militancia en el aprismo dio pretexto a su prisión y a su inmediato destierro a Chile (1934-1939), donde cursó Derecho en la Universidad de Concepción y en la Universidad Central. Allí fue coronado Poeta de la Primavera en 1937 por su “Canto a la reina primaveral”. De regreso al Perú, fue laureado en los Juegos Florales Universitarios con su “Canto a la primavera en varios momentos” (1940). Publicó también su novela La guacha, prologado por don José Gálvez (1940).Nuevamente reducido a prisión por sus actividades políticas, fue internado en el penal de la isla de El Frontón (1940-1944).
Al convocarse las elecciones de 1945 enderezadas a normalizar la vida institucional del país, el partido aprista se plegó al Frente Democrático Nacional que llevó a la presidencia a José Luis Bustamante y Rivero. Por voto popular Garrido resultó elegido diputado por Celendín. Tras el golpe de Estado del general Manuel A. Odría (27 de octubre de 1948), fue sometido otra vez a prisión (1951-1956). Restablecido el régimen democrático, ejerció la dirección del diario “El Norte” de Trujillo (1956-1963). Luego fue elegido diputado por Cajamarca bajo el primer gobierno de Fernando Belaunde Terry (1963-1968).
Durante la dictadura del general Juan Velasco Alvarado fue encarcelado (1971). Pasada la etapa del gobierno militar y ya bajo la restauración democrática de 1980, fue elegido Senador por el departamento de La Libertad (1980-1985).
En sus últimos años se retiró a su hogar en Trujillo, pero continuó produciendo y corrigiendo sus obras literarias aún inéditas. Así le sorprendió la muerte el 19 de setiembre de 1997, a la edad de 88 años.
Obras literarias:


Publicó los poemarios siguientes:
* Vida de pueblo (1940)
* Palabras de tierra (1944)
* Canto a la Navidad (1945)
* La tierra de los niños (1946)
* La dimensión de la piedra (1955)
* El nuevo canto del hombre (1958)
* Eternidad de amor y de milagro (1968), dedicado a la grandeza de Machu Picchu.
* Poesía (7 volúmenes, 1987-1988), compilada por César Calvo.
Novelas y cuentos:


* La guacha (1940)
* Imágenes salvadas (1967)
* El otro paraíso (1976)
* El camino que no llegó (1976)
* ¡Para ser libres! (1977).
Además:
* El Frontón (1966), serie de estampas donde recuerda su paso por el islote carcelario.
* Elogio a la soledad (1966), meditaciones en prosa.
* Ellos fueron mis hermanos, relatos breves.
* Creo en ti (1979), relatos políticos.
Fuente
* Enciclopedia Ilustrada del Perú. Alberto Tauro del Pino. Tercera Edición. Tomo 7. Lima, PEISA, 2001.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Garrido_Malaver"

lunes, 29 de junio de 2009

HOMENAJE: Centenario de Julio Garrido Malaver.

Del 02 de julio al 31 de septiembre del 2009, en Trujillo, el Gobierno Regional de La Libertad, rendirá homenaje al gran poeta celendino Julio Garrido Malaver, en el cual participarán poetas, escritores, estudiantes y público en general.
La vida Garrido Malaver es un vía crucis de luchas e ideales reprimidos a sangre y fuego
En esa vida a salto de mata, sus versos mayormente se deslizaron a través de las rejas de las prisiones que albergaron su juventud, a causa de su temprano quehacer político.
Esos versos tejidos con el cariño de las hebras del sombrero, con el sello del cielo celendino y sabor a chocolate, llevaron al nombre de Celendín al mundo.
Y, sin embargo, en esta ocasión para el homenaje, no vemos participación de ninguna de nuestras autoridades de la provincia. Como puntualizaramos en un artículo anterior, en nuestra tierra es tan hondo y doloroso el olvido para con genios como Julio Garrido Malaver, que ni siquiera una calle, ni una institución, lleva su nombre.
CPM, a través de Espina de Maram, su suplemento literario, sigue el trajinar creativo de Julio Garrido Malaver, llevándolo al conocimeinto de las nuevas generaciones, que ignoran su aporte, de primerísimo orden, a las letras del Perú.
Para conocimeinto de los intelectuales y público celendino que quieran, como CPM, aunarse a este merecido homenaje a nuestro ilustre paisano Julio Garrido Malaver, incluimos el Programa de Celebraciones y el texto que, a propósito de la publicación de su antología en siete libros por el poeta César Calvo Soriano, escribiera en "Cuadernos de Vida", otro gigante de la literatura peruana, nuestro paisano Jorge Díaz Herrera (NdlR).

Collage que muestra algunos aspectos de la vida de Julio Garrido Malaver.

PROGRAMA

DIA 02 de Julio Homenaje a Julio Garrido Malaver a.12.m. a 13.00 horas
Lectura y entrega de Resolución Regional de reconocimiento. Consejo Regional La Libertad. 13:00 a 13:30 horas. Cóctel de honor.
02 – 17 – 31 julio Rol de Conferencias:
La Poesía en JGM
Beethoven Medina S. Carlos Garrido Chalén Jorge Chávez Peralta
Lucha Social en JGM
Ramiro Paredes S. Bertha Malabrigo Víctor Ibañez
Periodismo y Diario El Norte
Blasco Bazán María Ciudad de Luna Juan F. Paredes C.
02 al 14 de Julio Inauguración de exposiciones:
19:00 horas Exposición Fotográfica y de documentos: JULIO GARRIDO, POETA Y POLITICO / Banco Continental 19:00 horas. Exposición de fotográfica y poética de la ciudad natal del poeta: CELENDIN EN TRUJILLO / Caja NorPerú
2 al 23 de Septiembre Concurso de Poesía JGM . Presentación, distribución de bases . Recepción y evaluación de trabajos presentados por el Jurado.
Entrega de premios y homenaje por los alumnos en el Día de la Juventud.
Clausura.


Homenaje a Julio Garrido Malaver en 1950 por estudiantes de la Universidad de Trujillo. Esta foto es histórica pues en ella aparecen los principales dirigentes trujillanos del Apra joven de la época, entre ellos están Luis Felipe de la Puente Uceda, el celendino Manuel Pita Díaz, Gonzalo Fernández Gasco, Luis Iberico Más, el poeta Elio Otiniano Mauricci, entre otros. Mejor dicho, la generación que iba a fundar el Apra Rebelde, que, convertido en el MIR histórico, en la década del 60, con su alzamiento en armas, precipitó el cambio estructural en el Perú y la salida del país del atraso y la feudalidad.

LA POESIA A PESAR DE TODO
Por Jorge Díaz Herrera
El poeta Julio Garrido Malaver, nacido en la sierra norteña de Celendín (1909), es una de las presencias más significativas de la vida cultural del Perú. Su larga trayectoria de militante aprista, partido político en el que se enroló desde muy temprana edad, ha poblado su biografía de persecuciones, cárceles y destierros, convirtiéndolo en un líder histórico del APRA y en un paradigma de luchador social ajeno a las ambiciones del poder, incluso conviviendo con él.
Su extensa obra poética ha sido forjada entre los trajines propios de quien opta por ese turbulento universo de las contiendas sociales, lo cual lo ha mantenido siempre más cerca de las organizaciones populares que de las capillas literarias. De ahí que su poesía haya permanecido inédita en su mayor extensión sino desperdigada en periódicos, revistas o ediciones de limitado tiraje.
Apreciemos algunas consideraciones que, al respecto, manifiesta Antenor Orrego (Libro tres): “En la ruta enardecida -¡ruta agónica!- de nuestras vidas (la de Orrego y la de Garrido Malaver),… muchas veces hemos marchado juntos, más bien, hemos sido vecinos asiduos del mismo trajinante afán, mano a mano, con las esperanzas y desesperanzas de la patria. Ora, envueltos en el oleaje encrespado y multitudinario del pueblo; ora trenzados a corazón sobrado, en el hiriente diálogo y en la resonancia trepidante de la representación nacional…; ora, frente a frente, a dos rejas, cuyos barrotes enjaulaban nuestros pasos, tajaban de vejamen nuestros rostros… Aún tras las rejas, reventaban, día tras día, los botones lucientes de su obra poética que viajaban presurosas a mi celda por no sé qué arte taumatúrgico, inexplicable dentro de tan ceñida vigilancia… Versos escritos en el encalado de la pared carcelaria con bastos trozos de carbón, únicos materiales de los que disponía el poeta para su magnífico despliegue de canciones murales, allí donde sólo habían imperado siempre, agazapados, los gemidos y las sombras de los desgraciados. De esta suerte he sido testigo constante y fehaciente de su obra”.
La publicación de la poesía de Julio Garrido Malaver en siete libros se debe al trabajo de selección, revisión y supervisión del poeta César Calvo Soriano, quien abre los textos con un alborozado anuncio al lector: “Como un dios asombrado, huraño, incrédulo, su canto está escuchándose en los siete colores de estos libros. Para nosotros él está cavando al pie del arco iris que ha creado- los oros insondables de todo y de sí mismo”.
En el prólogo (fechado en 1940. Libro Uno), Antenor Orrego saluda la aparición de la poesía de Julio Garrido Malaver como la aparición de un cantor de América cuya voz se afinca en la nueva y en la ancestral humanidad de su tierra, en su estructura emocional, pasional y sensitiva.
Dos características esenciales señala Orrego a la poesía de Garrido Malaver en dicho prólogo: “El don de recoger directamente las imágenes, las metáforas, los símiles de su contorno telúrico” y “su indigenismo auténtico y contemporáneo, su indigenismo con historia vigente”.
Luego Orrego sintetiza el fundamento de ambas apreciaciones con los siguientes motivos: “Para leer y comprender a Garrido no se necesita un lexicón quechua, ni un vocabulario aymara sino poseer la emoción, la visión y la sensibilidad de la América actual y contemporánea. Habla y traduce directamente lo que ve, trasmuta el paisaje en estado de conciencia y en nota musical, recrea su mundo dentro de sí mismo y logra un arte personal, una versión singular de la realidad, sin caer jamás en ese chapucero descripcionismo escolar, de que tanto se ha abusado en nuestra literatura”.
Quince años más tarde, en 1955 (Libro Tres), con motivo de la aparición de La dimensión de la piedra, libro de poemas de Julio Garrido Malaver, Antenor Orrego desarrolla en Un poema del ser y de la trascendencia, sus juicios sobre las virtudes del poeta, trocando su inicial saludo prologal de 1940 en una encendida, firme y convincente admiración por su obra. Es así como, entre otras aseveraciones, sostiene los siguiente:”Garrido ha demostrado ser, a través de su copiosa y extraordinaria producción, enteramente libre.. Tan libre, que ha dejado todo el florilegio poético de la mayor parte de sus contemporáneos; toda la evanescencia trivial, todo lo iridiscente y elegante parloteo… para dar una picada tan a fondo en el abismo lejano de la vida y arrancar, desde el volcado ángulo de la sima, la estrella fulgurante de su emoción poética”.
Orrego considera que el feliz asombro que despierta la poesía de Garrido Malaver viene de su riqueza expresiva, de su sencillez, de su ingente articulación de imágenes desenvueltas alrededor de motivos elementales. “La hazaña de su genio de su genio de artista –afirma- es haber logrado que la palabra simple, sin distorsión alguna, alcance a tramitar la frescura paradisiaca, el esplendor edénico de su emoción poética y metafísica ante el ser, el tiempo y la eternidad del hombre. Sus palabras son mensajes de revelaciones porque son tan radicalmente inocentes que se acomodan a todas las múltiples dimensiones de la realidad, como el niño, cuya alma primigenia, llega a la comprensión, a la amistad y al amor de todos los hombres en sus diversas manifestaciones vitales.Y, tras equiparar el significado literario de Garrido Malaver con el de Vallejo, Orrego delinea las diferencias entre ambas singularidades poéticas: “De allí que la frase de Garrido Malaver sea un apotegma epigráfico, sencillo y elíptico, a la manera bíblica, cargado de sabiduría y de luz eterna. La frase de Vallejo es una obra maestra de belleza verbal, una joya novísima que acaba de troquelarse en fragua de portentoso estilo. Ambos son poetas profundos y sustanciales.
Tales puntos de vista, incluidos en el Libro Tres, los manifiesta Orrego precedidos de una elocuente sentencia: ”No conjeturo la impresión inmediata que produzcan mis palabras. Tal vez algunos las crean excesivas. Así fue, exactamente, cuando hace 35 años, dije lo que dije sobre la obra de César Vallejo. Recién hoy empieza a percatarse la gente –sobre todo, la gente de letras- que entonces tuve razón. Nada parece excesivo ahora tratándose del creador de Trilce. ¿Serán necesarios otros 35 años para que se crea lo mismo de Garrido Malaver? Estremece pensarlo.
Los siete libros de la poesía de Julio Garrido Malaver, a través de sus 41 títulos, son un elevado canto a la tierra y su fusión con el hombre que la habita, al paisaje visible y al paisaje invisible que la reflexión y la sensibilidad del poeta otean de modo infatigable, tal cual si miraran al fondo de sí mismos.
En versos desvestidos de toda ornamentación que no sea la imprescindible para lucir la humanidad que guardan, Garrido Malaver va mostrando a los ojos del lector un univero de criaturas idealizadas por la añoranza: “Ella no usa espejo/ la cara se mira/ de frente en el cielo”, nos dice de la pastora Carmen. “La luna está colgada de un alto capulí/ con un dedo en la boca mirando a Celendín”, dice en los versos iniciales para hablarnos de su provincia natal. Y, en versos posteriores expresa: “Llegaron las horas malas para mi tierra…/ ¡Y como ya no hay palomas que matar/ matar al hombre a balazos/ les da igual!”.
Luego, en “Palabras de tierra”, agrega: “A esta hora, hermano/ y a esta altura,/ si arrojas una piedra/ cae en tu propio corazón…” En La dimensión de la piedra (Libro Tres), uno de sus libros más celebrados, Garrido Malaver extrae de ese mudo elemento lítico las meditaciones poéticas más hondas que tipifican el tono metafísico de su poesía: “La piedra es una esperanza de Dios”. “Muchas veces he sorprendido al viento, arrodillado como un niño/ junto a la piedra/ rogándole que diga todo lo que decía de sí misma/ y lo que vio, cuando de todas partes, en la tierra,/ emergía la voz en carne humana.” “Podrá el hombre, algún día/ esculpir en los Andes graníticos/ la imagen de la luz.
Los cantos de sangre castigada (Libro Siete) es quizás uno de los poemas a través del cual Garrido Malaver expresa con mayor emotividad el ancestro nostálgico, melancólico de la heredad andina, con una voz más cercana al candor de la infancia que al tono lastimero y quebrado del hombre adulto: “Y tengo ganas de llorar/ como sólo se llora/ cuando uno se ha perdido para siempre/ a lo lejos y dentro de sí mismo…!” “Mi madre tenía mucho miedo/que uno a uno/ nos fuéramos sus hijos!” “¡La vi llorar/ cuando ninguna estrella/ se encendía…!” “Ella tenía miedo/ que alguno de sus hijos/ no tuviera destino…/” “Pero nací en Ciudad/ con Templo/ Torres/ Campanas y días santos…/ Y aquella Tierra Musical/ del Marañón arriba/ llenó mis venas/ con sus ecos y voces/ y colores/ dando a mi voz este sabor de tierra/ que me quema en la garganta/ como debe quemarle el alma/ a la semilla/ cuando le impiden crecer como soñaba…” “Cuando nos quedamos sin tierra/ quise ser caminante7 y lo habría logrado/ si hubieran sido/ libres los caminos…”
La colección de siete libros se cierra con un colofón de César Calvo, “para finalizar por el comienzo”, en el que rememora al poeta Garrido Malaver en las épocas que “el dictador Odría le había declarado la guerra al Perú”. César Calvo evoca al poeta entre conspiradores “apristas, anarcosindicalistas, comunistas, enemigos todos de la tiranía, gentes de verdad, y además verdaderos, que nunca se atrevieron a masticar ni aire en estando entre hambrientos, que no desesperaban por no dejar de vivir en la pobreza sino por dar la vida para que los demás no fueran pobres”, y que salían “a Cajamarca, a Trujillo, a no sé dónde. Y de no sé dónde a las cárceles, las torturas, el exilio, la muerte. Y de nuevo al combate”.
Luego, César Calvo manifiesta en líneas posteriores: “Quizás son ya incontables las personas que –desde mí- se enorgullecen de haber podido asumir y sabido cumplir, sin ninguna otra razón que la pasión, con la tarea que como un reclamo nos encargó el tiempo. Editar las almas de Julio Garrido Malaver en estos siete libros de un arcoiris encendido a pesar de la noche. Con regocijo se lo devolvemos a nuestros pueblos. Sabemos que es América toda quien recupera, por fin, a una de sus voces más genuinas”.
La publicación de estos siete libros de poesía resulta ser, qué duda cabe, uno de los mayores homenajes, si no el mayor, que un poeta peruano recibe en vida en el Perú. Homenaje mucho más significativo si se tiene en cuenta que tal iniciativa ha sido propuesta y llevada a cabo hasta su etapa final por César Calvo, poeta de gran dimensión y de gran vitalidad en las letras latinoamericanas.

lunes, 4 de mayo de 2009

LETRAS: Literatura infantil

CUENTO PARA LA LUZ
Por Julio Garrido Malaver

El Sol se resintió con los hombres. Un día dio media vuelta y se marchó llevándose toda su luz.
Los hombres vivían en plena oscuridad.
Una tonada desconocida les anunció por fin:
- ¡Pronto a de volver el Sol!
Los hombres estaban ciegos. Los niños que nacían eran ciegos. Una voz les ordenó:


- Construyan sus casas, pero que las puertas se abran en dirección a la salida del Sol.
Los hombres ya no sabían por dónde iba a salir el Sol. Hicieron sus casas. Unas con sus puertas al Sur, otras con sus puertas al Norte, otras con sus puertas al Este, otras con sus puertas al Oeste.
Cuando llegó el Sol, pocas puertas estaban abiertas de frente al Sol. Pocos hombres recibieron la luz del Sol.
Por eso es que hay hombres que no ven. Hombres que no saben por dónde ha de llegar la luz de la felicidad. Hombres que tienen las puertas de su alma al revés.

De: La Tierra de los niños
(Serie: Literatura Infantil. Lima, 1984.
Ministerio de Educación)

domingo, 2 de noviembre de 2008

LIBRO: Una edición histórica

A PROPÓSITO DE “VIDA DE PUEBLO”
Por Jorge A. Chávez Silva, “Charro”
He recibido la grata visita del poeta Jorge Horna en estos días en que el invierno se muestra reticente a retirarse del cielo de Lima, como un toro amorcillado que se resiste a morir. Y digo que es grata su visita porque aparte de inundarnos de poesía con su conversación, siempre trae alguna vieja novedad que nos mueve a pensar que la historia no transcurrió en vano, que tenemos que agradecerle los momentos felices de la vida y que debemos extraer las lecciones que nos impone su transcurrir.
Esta vez la novedad ha sido la edición original de Vida de pueblo de Julio Garrido Malaver, aquel viejo libro de poemas de honda raigambre telúrica, ese que canta al Celendín impoluto, crío inocente, ajeno a los peligros que hoy lo acechan. Aquel que nos lleva a los rincones en donde transcurre el afán cotidiano de las sufridas sombrereras, que nos ramba por las calles más apartadas del barrio de Colpacucho y nos hace beber en los chorros cantarinos de las esquinas.

Una edición histórica, de 1940...

Nos ha permitido tocarlo en su inusual forma rectangular y nos hemos nutrido al contacto de su hoja gruesa, de su carátula sufrida por los embates agotadores del tiempo, de sus versos contundentes y sin embargo tan sencillos, que se diría que es fácil ser poeta.
Una cosa nos ha llamado la atención: el dibujo de la cubierta y la firma del artista: Villanueva, y nos hemos preguntado, intrigados: ¿Se tratará de Juan del Carmen Villanueva, “Bagate”, para más señas? Es posible, dado que en la década de los 30 el pintor estuvo radicando temporalmente en Celendín, retratando a don Augusto G. Gil Velásquez y a sus padres en aquellos cuadros oscuros que nos recuerdan el tenebrismo de Caravaggio o de Zurbarán, y que aún se pueden ver en la Municipalidad, en la Beneficencia Pública y en el Colegio “Coronel Cortegana”. Es posible, repito, que haya existido alguna amistad entre el vate y el pintor, que no tendría nada de raro, porque las almas sensibles de los artistas se conjugan como la piedra y el agua, y el rumor que emiten en conjunto es esencia de arte.
La edición del libro es de 1940. Han transcurrido desde entonces 68 años… ¡Toda una vida! Y sin embargo, sus versos todavía resuman hasta el clima del día en que el poeta los escribió. Este libro es importante porque es una de las primeras obras de un celendino y con él, nuestro pueblo se asomó tímidamente, pero a la vez firmemente, al Parnaso de los pueblos escogidos.

lunes, 6 de octubre de 2008

LIBRO: Garrido Malaver por Santiago Araujo V.

CELENDÍN Y JULIO GARRIDO MALAVER
Por Jorge Horna
Así se titula el libro de Santiago Araujo Velásquez (Celendín, 1928), publicado en Lima el año 2003. Es un volumen de 300 páginas, inclasificable por la diversidad de sus contenidos. En él hay rasgos biográficos del poeta Julio Garrido; facetas de su militancia política en el partido aprista; fragmentos de su producción poética y narrativa y la valoración crítica literaria.
Desde el primer libro publicado por Garrido: Vida de pueblo (1940), pasando por su abundante poesía en otros libros, hasta su laureado poemario La dimensión de la piedra aparecen en sus páginas.

Un homenaje diverso...

En otro capítulo, Santiago Araujo Velásquez. recoge la narrativa que Julio Garrido Malaver también cultivó. Hay textos y fragmentos de los relatos y cuentos: La Guacha, Creo en ti, Elogio a la soledad; y de las novelas: El Frontón y El camino que no llegó.
El libro Celendín y Julio Garrido Malaver nos conduce a la prolífica e importante labor literaria de este escritor, y contribuye al mejor conocimiento de este.
En mi opinión, un aporte novedoso es la información sobre Garrido Malaver político; las crónicas acerca de su militancia nos muestra al hombre de partido, comprometido y leal a los ideales revolucionarios primigenios del APRA. Su actitud autocrítica, crítica y contestataria en el seno mismo de su organización, ante la burocratización, el oportunismo, la mediocridad, los intereses personales y de grupo de ciertas instancias de la dirigencia.
Pero, mejor leamos estos juicios textuales del propio Garrido Malaver que aparecen en el libro de Santiago Araujo Velásquez.
“Hace muchos años -hablo de los apristas verdaderos- condenamos, irrevocablemente, como sistema de Vida, de Gobierno y de Mando, el pago por favores políticos, las coimas, las distinciones, los títulos honoríficos inmerecidos…” (pag. 85)
“Recuerdo, con una incurable dosis de amargura, que siempre tuvimos frente a nosotros a personajes que nos impusieron sus dictados con ácida saliva, faltos de calor fraterno, acérrimos defensores de sus fórmulas y modelos.” (p. 90)
“…se trataba de la envidia, de la cobardía y del temor que corroía a mis acusadores, pensando que yo podía cerrarles el paso, como muchas veces lo hice en defensa del Partido, para que no arribaran a dónde y hasta dónde tenían puestas las miradas de hambrientos de poder y de dinero.” (p. 92)
“¡Apenas levantamos nuestras voces limpias, incontaminadas, originales, transparentes, libres, las condenaron al silencio hiriéndonos en lo más vital y superior… Tampoco he olvidado que la corrupción y cobardía, tanto como las complicidades, fueron y todavía son armas y recursos de dominio de los enemigos del futuro, de los enemigos del Pueblo, enemigos de la libertad y de toda justicia.” (p. 93)
“…siempre estuve distante del Jefe del aprismo, distante de la intimidad partidaria y no por voluntad ni por el dictado de Haya de la Torre, sino porque en los últimos años, más de treinta de batalla,… la maledicencia y la intriga marcaron esa quiebra en mi trayectoria de militante y de dirigente…”. (p. 97)
“Vivo orgulloso de mi pobreza. A nadie le he quitado su pan.” (p. 104)
“Y expresé mi oposición porque Alan nunca había manejado a fondo el partido ni concordado con todas las jerarquías del aprismo.
Y cuando nuestro joven compañero llegó a la Casa de Pizarro, por no conocer a su Partido, buscó apoyo y colaboración en sus amigos personales y en algunos apristas de pálida figuración.” (p. 109)
“Y ante las anomalías que denuncio y muchas otras faltas de honestidad y de respeto al partido y a su historia, yo protesté y, como nadie responsable del Congreso tuvo la honestidad de responderme, decidí usar mi derecho de no concurrencia y, por primera vez, no asistí a un Congreso Nacional partidario”. (p. 111)
Santiago Araujo Velásquez ha complementado su primer libro con otro volumen titulado Julio Garrido Malaver. Rasgos de su vida y obra (Editorial Orus. S.A. Lima, 2006). En próxima ocasión lo comentaré.
Lima, setiembre 2008

viernes, 14 de diciembre de 2007

POESIA: Julio Garrido Malaver

El poeta Julio Garrido Malaver tenía el don de poder expresar con pocos versos todo el dramatismo de una situación y lo demuestra en estos prístinos versos que trasuntan el tremendo drama que aqueja a muchas celendinas que sobreviven gracias a la industria tradicional del sombrero. Esto se llama arribar a la quinta esencia de la expresión."Regate de sombreros" (Foto Charro)

Hoy es domingo
y los sombreros se quiere vender
y nadie quiere sombreros comprar.

Flor de dolor el sombrero
por una moneda de pan.

¡Dentro de cada sombrero
que se quiere vender
están llorando los niños por almorzar...!

domingo, 14 de octubre de 2007

POESIA: Julio Garrido Malaver

La comunión de costumbres y creencias genera la identidad con el pueblo que nos vio nacer y en eso radica el amor que le tenemos. Nuestro poeta Julio Garrido Malaver lo trasunta en estos hermosos versos que transcribimos gracias a la ayuda de su hijo, Julio Garrido López, quien nos está alcanzando parte de los archivos del poeta. La foto que acompaña este texto fue tomada en 1967 y pertenece al lente de nuestro inspirador, Alfredo Pita (Ndlr).

"El toldo chingana", foto de Alfredo Pita, 1967.

Comida del Pueblo

¿Sabes lo que es el caruache?
¿Las cachangas y la cancha?
¿Te gusta el verde de paico?
¿Y las ocas con chiclayo?
¿Has comido la caushinga,
el mote puspo y la lahua?
¿Y te gusta el trigo ruche,
la papa seca con palta?
¿Has comido humitas cuchras
y tamales en achira?
¿Te gusta el choclo pillpao,
la enfustanada mestiza?
¿Has comido panecitos,
alfajores y dormidos?
De eso no podrá olvidarse
tampoco un buen celendino.

viernes, 21 de septiembre de 2007

POESIA: Julio Garrido Malaver

Una de las plumas celendinas más inspiradas es, sin duda, la de Julio Garrido Malaver. Por deferencia especial de su hijo, Julio Garrido López, publicamos este hermoso poema que tiene todo el sabor telúrico de nuestra patria chica y que lo dice todo, con versos sencillos, acerca del carácter esencial de nuestro pueblo (Ndlr).

Procesión de la Virgen del Carmen en Celendín, Foto Charro.


CELENDÍN

Celendín
es una ciudad sencilla
de sonrisas.

Tiene casas
con sus paredes de adobe
blanqueadas.

Son sus techos
todos de teja tostada
con reflejos.

Y las puertas y ventanas
de naranjillo y de cedro
fueron hechas...

En sus calles no tropieza
jamás una línea recta.

Y crecen entre sus piedras
mil oraciones de yerba...

¡Una ciudad cristalina
es mi tierra porque en ella
hasta la miseria brilla!

viernes, 10 de agosto de 2007

POESIA: Julio Garrido Malver, la Musa

La belleza legendaria de la mujer celendina motivó más de un inspirado poema al poeta Julio Garrido Malaver. Una de ellas, Carmen Collantes Díaz, en la década del 20 del siglo pasado, le inspiró unos versos que incluyó en Vida de Pueblo y que insertamos abajo. Ellos revelan todo el amor que el vate sentía por su tierra y el encanto de sus habitantes. Observese en la foto la originalidad del traje bordado a mano, de acuerdo a la usanza de la época.

Carmen Collantes Díaz, su hija y señora Anastasia Chávez.


En la Pampa Grande
cuida sus ovejas
la rosada Carmen.
Ella no usa espejo,
la cara se mira
de frente en el cielo.
Cuando ella se ríe
el campo de flores
diversas se adorna.
Y cuando ella llora
caen de rodillas
las ovejas
todas…

¡El vilján del Viento
la quiere robar!

¡Cásate, Carmela
será lo mejor!
¡Y tendrás un hijo
Lucero pastor!

lunes, 9 de julio de 2007

MACHU PICCHU: Julio Garrido Malaver

Hoy que todo el Perú celebra alborozado la proclamación de Machu Picchu como una de las SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO MODERNO, cobra nueva vitalidad la palabra de nuestro poeta Julio Garrido Malaver, quien revela el arcano del influjo que la piedra ha tenido sobre los peruanos a través de toda la historia, y cuya máximo representación es sin duda la maravilla que hoy nos enorgullece. Sin dejar de mencionar a otras obras señeras surgidas de la conjunción de la piedra y la voluntad humana, como el templo de Chavín, Chuquequirao, Sacsayhuamán, y nuestro más cercano Kuélap, una de cuyas puertas de llegada es, sin duda alguna, Celendín, lo que debe llevarnos a pensar en cómo hacer prosperar el desarrollo turístico que todos anhelamos.


LA DIMENSION DE LA PIEDRA

Julio Garrido Malaver
(1909-1991)

Monologo en la piedra, y digo, y digo
lo mismo que en mi voz cuando hablo para el viento.
Y me horada una duda en lo más hondo
lo mismo que una pena.
Y me sorprende la idea más antigua sobre el hombre
como un golpe de gracia
que se quiebra, quebrándome, en dos partes:
el origen y el fin, esto es, la nada.
Y me salgo de mi
para buscarme entre los escombros del Tiempo
que fenece sin poder ser el Tiempo
para llorarme al pie de toda huella,
para clavarme y desclavarme en los gimientes leños
sin redención exacta por plural.

Y vuelve mi destino a golpearme con un golpe distinto,
más arriba de todo lo creído,
más adentro de todo lo que la luz encuentra,
más allá de todo lo esperado…

Y divago en la forma de la Tierra.
Y el cielo se me hace nudo grande en el pecho.
Y de súbito me arde, rodeándome, un grito
que a la piedra reclama ser blanda como el pan…


2

En la piedra hay dormida una voz cristalina,
quizá voz del origen,
cada vez más lejana de todo lo que existe
por eso más en vísperas de otro despertar:
vital en resistencia al Tiempo deleznable,
frontera del espacio que evade toda forma,
límite de la luz que en nada se detiene,
perfección inmutable,
ni tesis, ni antítesis, ni síntesis de nada,
tan sólo la expresión de un gesto detenido,
mientras todo sucumbe para no sucumbir…

En la piedra hay un alma de silencio, perfecta,
testigo insobornable de todo lo que al polvo retorna
por ser polvo,
de todo lo que pugna, a fuerza de destino,
por ganar la medida de perfecciones santas!

En la piedra hay un grito detenido
esperando la hora
que desde sus raíces, más profundas, el hombre,
salvador de sí mismo se levante
y camine cantando sus nuevas dimensiones…

¡La piedra es una espera de Dios,
es la segura espera
de que el hombre ha de volver a El
blando como el mejor retoño de los cielos…!

jueves, 5 de abril de 2007

POESIA: JULIO GARRIDO MALAVER

Este hermoso poema de Julio Garrido Malaver apareció en 1943, forma parte de su libro más telúrico y no por ello menos hermoso: "Vida de pueblo" (La redacción).


VIDA DE PUEBLO

Por Julio Garrido Malaver

Sobre el viejo petate
el último sombrero
dejaste sin orilla.

En las paredes pálidas
están colgados tus manojos de lágrimas.

La tusa blanca
con la cual mojabas tus “limas”
parece el hueso de tu última alegría.

Y las hormas de cedro bueno
en las que amoldabas tus esfuerzos
hoy son redondos
tachos
y cubalibres silencios…
¿Desde que tú te fuiste
en tu casita pobre ya no hay niños
ni Sábados de Gloria
ni Domingos…!

¡Madre: te lloraremos luz
hasta la transparencia del azul infinito…!


Joven y "buenamoza" madre celendina, con su hijo, llena de interrogantes ante el duro presente y el ignoto futuro. (Foto Jorge A. Chávez S., Charro)

miércoles, 4 de abril de 2007

SEMBLANZA: JULIO GARRIDO MALAVER

Nació en 1909 en la calle Grau, barrio Las Lagunas, al pie de San Isidro, la colina dominante de la ciudad de Celendin. Hizo la primaria en su ciudad natal y la secundaria, como todos los jóvenes que tenían posibilidades paternas, en el Colegio “San Ramón” de Cajamarca, y luego prosiguió sus estudios superiores en la Universidad Nacional de San Marcos de Lima y en las de Concepción y Santiago en la República de Chile.

Homenaje a Julio Garrido Malaver por estudiantes de la Universidad de Trujillo en 1954, entre ellos Luis de la Puente Uceda, con anteojos y traje claro, en la primera fila, de pie; José Alejandro Muñoz Chacón (JAMCH), detrás del poeta y Manuel Pita Díaz, con traje oscuro, penúltimo de la derecha.

Desde muy joven e influenciado por las bondades telúricas del paisaje natal desarrolló una sensibilidad que lo condujo por los caminos de la lírica y así, en 1929 fue laureado por su “Canto a la Raza” en el concurso promovido por el Colegio San Ramón de Cajamarca, que ese año cumplía su centenario de Fundación. Luego fue galardonado como el”Poeta de la Primavera” en 1937, en Chile, por su “Canto a la Reina Primaveral”. Vuelto ya a la patria ganó los Juegos Florales Universitarios de 1940; en poesía por su “Canto a la Primavera en varios Momentos”, y en novela por su obra “La Guacha”- El Jurado Calificador en esa ocasión estuvo conformado por los intelectuales José Jiménez Borja, Luis Fabio Xammar y Estuardo Núñez
De esos años data su militancia política en el Partido Aprista Peruano, del cual fue dirigente conspicuo y director del diario “Norte” de la ciudad de Trujillo, sufriendo por este motivo persecuciones y encarcelamientos decretados por los gobiernos de turno, enemigos del partido de la estrella.
En 1945 integró el Parlamento de la República donde, debido a su beligerancia contra las injusticias, sufre destierro, cárcel y falsas acusaciones.
A Julio Garrido Malaver se debe el reconocimiento oficial del Instituto Pedagógico Regional del Norte, en Celendín, crisol de muchas generaciones de docentes que dan lustre a la tierra por su desempeño en las diversas instituciones educativas de la República.
Muere Julio Garrido en la ciudad de Lima en octubre de 1977
Entre sus obras publicadas destacan:
• Los Poemas Florales de 1940.
• Machupicchu.
• Vida de Pueblo.
• La Guacha.
• La Dimensión de la Piedra.
• El Otro Paraíso.
• El camino que no llegó.
• Los Buitres.
• La Isla de la Luna o El Frontón.
• Creo en ti.
• El Origen.
• Barrio de Pobres.
• Palabras de tierra.
• Simplemente el hombre.
• Los cuentos de Paco Yuca.
• El Hijo del Universo
• Chan chan, efigie de eternidad.
Y otros.